Conclusiones
Con la realización de este trabajo hemos aprendido a mirar más allá y ver
que la naturaleza nos rodea tanto en ambientes naturales como en espacios
antrópicos. Hemos visto pequeños matojos verdes y plantitas que se han abierto
paso a través del cemento, así como lugares bastante contaminados por el ser
humano en los que la naturaleza sale adelante a pesar de las adversidades.
Hemos observado que conviven con las personas más especies de animales de lo
que pensamos, y que aunque la acción humana esté destruyendo su hábitat muchos
de ellos se adaptan a estos cambios. Esta actuación debe cambiar por parte del
ser humano respetando los espacios naturales, manteniendo estas zonas limpias y
cuidadas.
A lo largo de este recorrido nos hemos dado cuenta de alguna de las
carencias de las que adolece la ciudad, como la poca cantidad de contenedores
de reciclaje y el estado y uso lamentable de la mayoría de ellos: existen
contenedores en condiciones precarias, los diferentes tipos de residuo se
juntan en un mismo depósito sin tener en cuenta el reciclaje, desechos que se
deberían de llevar a un punto limpio se depositan en ellos, etc.
Por otro lado, cada vez hay más vehículos propios circulando a todas horas
por las calles de la ciudad, una localidad pequeña en la cual el uso de ellos
es casi innecesario y que su utilización contribuye a la contaminación de la
atmósfera.
Uno de los aspectos que más nos ha llamado la atención es el contraste
entre la zona urbana y la zona natural junto con la zona donde se asientan las
empresas. La primera, está mucho más cuidada y limpia, mientras que en las dos
últimas se pueden encontrar numerosos residuos por el suelo.
Además, en este recorrido hemos podido apreciar parte urbana, natural e
industrial, las cuales conviven juntas y nos hace ver la diversidad de sectores
que necesitamos las personas para cubrir nuestras necesidades en la ciudad.
En un ratio de apenas pocos kilómetros nos hemos encontrado un colegio,
negocios de hostelería, mensajería, alimentación, zonas de ocio y
actividades sociales entre otras.
Durante nuestro trayecto nos hemos encontrado con muchos detalles en los
que antes no habíamos reparado, como por ejemplo en las alcantarillas de la
calle, su significado y la cantidad de ellas que hay por toda la ciudad.
Esto nos llevó a investigar sobre los flujos de energía, siendo los principales
de electricidad, combustibles fósiles y aguas residuales, que está dentro del
ciclo del agua, desde que se recoge hasta que llega a nuestras viviendas y
vuelve al río. Este punto nos ha permitido investigar cómo es el proceso por el
que pasa el agua para que ésta sea potable y a dónde se dirige una vez ha sido
usada por el ser humano.
Con todo esto, nos parece que ha sido una provechosa actividad para
nosotras, que ha hecho que prestemos atención a muchas cosas en las que
inicialmente no habíamos reparado. Creemos que igualmente este itinerario de
investigación en la zona urbana puede servir para estudiantes de Educación
Primaria porque pensamos que puede aportar muchos conocimientos que aprenderán
con su propia investigación y que consideramos necesarios para conocer,
apreciar, concienciar y cuidar el propio entorno donde viven.
Como hemos mencionado en la introducción, este itinerario no pretende ser
una actividad aislada. Si lo llevásemos a la práctica, nos gustaría convertirlo
en un proyecto anual, en el que el recorrido serviría de introducción. Por
ello, se tratan diversos temas (contaminación, flora, fauna, ciclo del agua,
etc.) que se trabajarán de manera individual en sesiones posteriores. Así, se
irá consiguiendo información mucho más detallada de cada uno de los aspectos,
con el propósito de que los alumnos de sexto de primaria amplíen conocimientos
a través de experiencias significativas.


Comentarios
Publicar un comentario